Contraperitajes Neurológicos
Cuando el procedimiento judicial depende en gran medida de la interpretación de lesiones neurológicas, secuelas, limitaciones funcionales, el informe pericial contrario puede convertirse en el punto más débil de la otra parte.

Revisamos el proceso pericial contrario para detectar fallos que puedan comprometer la validez: exploraciones incompletas, pruebas mal interpretadas, o conclusiones no justificadas. Analizamos si el perito ha aplicado técnicas adecuadas, o si existe coherencia entre los hallazgos y la literatura. Identificamos elementos subjetivos que puedan influir en el razonamiento

Contrastamos cada afirmación del informe contrario con la evidencia: guÃas clÃnicas, criterios diagnósticos internacionales y literatura especializada. Comprobamos si las conclusiones se ajustan al estado actual del conocimiento. Si detectamos interpretaciones que no se sostienen en la bibliografÃa, proporcionamos referencias que permiten cuestionar la fiabilidad del perito contrario

Analizamos si el contrario ha establecido la relación entre el hecho lesivo y las secuelas neurológicas actuales. Revisamos la cronologÃa de sÃntomas, la plausibilidad fisiopatológica, la progresión clÃnica y la coherencia temporal. Detectamos errores (atribuciones causales sin base médica, interpretación incorrecta de tiempos de aparición de sÃntomas o conclusiones in base clÃnica).

Revisamos la aplicación de baremos en procedimientos de incapacidad, discapacidad o secuelas. Identificamos falta de mediciones objetivas, sobrevaloración o infravaloración de secuelas y el uso de criterios legales o médicos, que modifican la valoración.

A partir del análisis crÃtico, elaboramos una propuesta de argumentos médicos para impugnar el informe contrario. Indicamos qué aspectos destacar en la contestación, qué inconsistencias subrayar y cómo estructurar la exposición ante el tribunal. Esta orientación permite optimizar la estrategia y presentar una lÃnea argumental sólida
